Se dice que el cristiano pone no una mejilla, sino las dos cuando se le causa una ofensa. Ahora bien, eso no significa que el cristiano no se defienda de las agresiones violentas y cuando se suceden robos y sacrilegios constantes, ¡ojo, por toda la geografía española!, bien sea por causas ideológicas contrarias a la Fe Católica, bien por hacer un mal económico (el robo material), bien por un deseo de ambas, no sólo ha de ponerse en conocimiento de todos, estar en alerta, sino que deben ponerse medidas para evitar más tropelías de esta índole. Así, Málaga capital ha sufrido un robo en la Parroquia de la Santísima Trinidad, entre la madrugada del martes 21 al miércoles 22 de junio, donde, presuntamente un grupo de ladrones, accedieron al convento aledaño al Templo religioso, en el que viven 7 monjas de clausura y desde ahí pasaron a la Iglesia, sustrayendo diversas piezas y causando importantísimos daños materiales. Las monjas de clausura que viven en el convento, fueron quienes...