Esta entrada sirve como presentación de la serie “Miradas de Pasión”. Esta fotografía forma parte de la sección Miradas de Pasión · Fotografía y fe , un espacio dedicado a la contemplación fotográfica de la fe y la Semana Santa desde una mirada personal y respetuosa. Este espacio nace de una forma sencilla —y cada vez más necesaria— de acercarse a nuestras imágenes sagradas: mirar despacio , sentir hondo y compartir la fe desde el respeto, la tradición y la belleza. Somos muchos los que compartimos una misma Pasión. A veces, esa Pasión se expresa en palabras; otras, basta una mirada. Una imagen detenida en el tiempo puede decir más que un discurso entero cuando se contempla con calma y con sentido. Miradas de Pasión no se limita a la Semana Santa ni a un momento concreto del calendario. Es una mirada que acompaña todo el año litúrgico y también esos instantes cotidianos en los que una imagen, un altar, una capilla o un gesto devocional nos interpelan en silencio...
Tradición, penitencia y memoria viva de una ciudad que vela La Madrugá de Sevilla no se mide en horas ni se ordena con relojes. No es un problema que resolver ni una noche sometida a decisiones técnicas. La Madrugá es una herencia íntima, una vigilia que la ciudad guarda como se guardan las verdades que no necesitan explicación porque se han vivido demasiadas veces. Por eso, cada intento de reducirla a adelantos, retrasos o precedencias despierta una resistencia profunda, casi instintiva. Porque la Madrugá no pertenece al presente ni a la urgencia: pertenece a la memoria, al silencio compartido y a una forma de fe que sólo se comprende caminando despacio… y de noche. Nace cuando la noche deja de ser oscuridad y se convierte en espera. Desde finales del siglo XVI, cuando las primeras hermandades penitenciales buscaron deliberadamente las horas más hondas para hacer estación, no por casualidad, sino por sentido. Sevilla entendió que había un momento en el que la fe debía caminar cuando...