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Esta entrada sirve como presentación de la serie “Miradas de Pasión”. Esta fotografía forma parte de la sección Miradas de Pasión...

12/2/17

La corona de espinas de Jesucristo: origen, significado e iconografía

6 comentarios :
Entrada publicada originalmente en 2017. Contenido revisado y actualizado.

En este artículo abordamos el significado y la realidad histórica de la corona de espinas que Jesucristo llevó durante su Pasión y Muerte, concebida como un instrumento de burla, escarnio y dolor por parte de sus verdugos alejándolo de cualquier visión suavizada o simbólica del sufrimiento de Cristo. 

Cristo crucificado con corona de espinas
Cristo crucificado con corona de espinas. Fotografía propia.

Este tipo de análisis, que combina el rigor histórico con la reflexión, forma parte de la línea editorial de Al Cielo Cofrade, donde se intenta profundizar en el significado de la Semana Santa más allá de lo puramente devocional.

Según los estudios científicos realizados en torno a la Sábana Santa de Turín, la corona habría sido confeccionada con espinos propios de la región. En concreto, la especie identificada es el Ziziphus jujuba, conocido comúnmente como azufaifo. Se trata de un arbusto dotado de espinas extremadamente duras y afiladas, capaces de perforar con facilidad el cuero cabelludo y llegar incluso hasta el hueso, lo que permite imaginar con claridad la crudeza del tormento infligido.

Ziziphus Jujuba

Este dato aporta una dimensión aún más realista y sobrecogedora al relato evangélico, alejándolo de cualquier visión suavizada o simbólica del sufrimiento de Cristo.

Resulta llamativo que, en la mayor parte de las representaciones artísticas de Crucificados, la corona de espinas aparezca dispuesta en forma de aro alrededor del cráneo. Sin embargo, si acudimos a los relatos evangélicos —especialmente a los de San Mateo y San Juan— se especifica que la corona fue colocada sobre la cabeza de Jesucristo, y no ceñida a ella como una diadema circular.

Este detalle no es menor desde el punto de vista iconográfico. La disposición original de la corona refuerza la intención de humillación y sufrimiento, y plantea una reflexión necesaria sobre la fidelidad histórica de muchas representaciones posteriores. La iconografía, en ocasiones, ha optado por soluciones formales más estables o estéticas, aunque no siempre coincidan plenamente con la descripción textual de los Evangelios.

Comprender cómo fue realmente la corona de espinas permite profundizar no solo en la Pasión de Cristo, sino también en la forma en que el arte cristiano ha interpretado y transmitido este episodio fundamental a lo largo de los siglos.

Esta interpretación encuentra un respaldo claro en los propios textos evangélicos, cuya redacción aporta matices muy concretos sobre la forma en que fue colocada la corona de espinas.

"Y trenzando una corona de espinas se la pusieron sobre su cabeza". (Evangelio de San Mateo 27,29)

Evangelio de San Mateo

Si volvemos a remitirnos a los análisis realizados sobre la Sábana Santa de Turín, en este caso de carácter anatomopatológico, las marcas visibles en el lienzo y su correspondencia con la anatomía del cuerpo revelan un dato de enorme importancia. Las huellas presentes en la zona de la cabeza indican que Jesús de Nazaret no llevó una simple corona en forma de aro, sino un auténtico casco de espinas, conocido como pileus, tal y como era habitual en determinadas coronas de las culturas orientales.

El pileus era una especie de casquete, en este caso confeccionado con ramas espinosas, que cubría por completo la cabeza: desde la frente y las sienes hasta la nuca. Las espinas, largas, duras y extremadamente agudas, penetraban con facilidad en el cuero cabelludo, una zona especialmente frágil y vascularizada, llegando incluso a contactar con el hueso craneal. El dolor causado por este elemento de tortura debió de ser intensísimo, agravado además por el más mínimo movimiento de la cabeza.   


Corona de espinas de Jesucristo en la iconografía cristiana
Detalle de la corona de espinas de Jesucristo. Fotografía del autor.

A este sufrimiento hay que añadir un dato fundamental: Jesucristo recibió numerosos golpes en el rostro y sobre el propio casco de espinas, lo que incrementó aún más el daño físico. Así lo recoge el Evangelio de San Marcos, cuando afirma:

«Le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían» (Mc 15,19).

La crueldad no terminó ahí. La corona de espinas fue retirada y colocada de nuevo cuando vistieron a Jesús con la túnica antes de iniciar el camino hacia el Monte Gólgota. Este gesto implicó un nuevo desgarro de la piel ya lacerada y un sufrimiento añadido al volver a clavar las espinas en la cabeza.

Durante el camino hacia la crucifixión, Jesús cargó con un pesado travesaño de madera sobre los hombros, que presionaba precisamente la zona de la nuca y la parte posterior del cráneo, ambas cubiertas también por el casco de espinas. A ello se suman las caídas provocadas por el agotamiento físico extremo, que habrían hecho que algunas de las espinas se clavasen aún más profundamente, especialmente en la frente.

El resultado fue un desgarro continuo de la piel, una hemorragia abundante y un dolor difícil de describir desde cualquier perspectiva humana. Todo ello contribuye a comprender la magnitud del sufrimiento físico de Jesucristo durante su Pasión.

Sin embargo, más allá del análisis histórico o médico, la corona de espinas encierra un significado profundamente teológico. Cristo aceptó este tormento de forma voluntaria como parte de su entrega redentora. En ese sufrimiento se expresa el amor llevado hasta el extremo: un dolor asumido libremente para la redención de la Humanidad.


Entrada publicada originalmente en 2017. Contenido revisado y actualizado.

6 comentarios :

  1. Quién es el autor del artículo sobre la corona de espinas?

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  2. Jesucristo pasó mayor dolor del que podemos imaginar

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  3. poderoso Dios , grande en misericordia.

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  4. Realmente diele con solo escuchar esto asta una lagrima mesaco

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  5. "Las almas que hayan contemplado y honrado mi corona de espinas en la tierra, serán mi corona de gloria en los cielos"

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  6. Que días pase con mis herramientas sobre mi lomo estában pesadas y era un trayecto la bastante pasto inestable puse. I mirada hacia arriba y recordé lo que padeció se que lo que sentí no fue nada a lo que El padeció por nosotros pero si y no logro llegar a sentir ese y comprender lo que se debe sentir ese dolor

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